RSS /
/
¿Para qué gastar dinero en costosísimas cremas y productos cosméticos
importados de Europa, cuando se pueden realizar efectivos tratamientos con
muchos elementos que ya se encuentran en su propia casa?
La pregunta cobra mucho más sentido si se sabe que muchos de estos caros
ungüentos no han dado los resultados esperados, mientras que los tratamientos en
base frutas verduras, y lácteos, están teniendo un éxito que provoca que, cada
vez más gente de todos los rincones del planeta, se entusiasme con su uso.
Además, los productos químicos bien podrían provocar diversos tipos de alergia,
o, en el mejor de los casos, taponar los poros. De todas formas, esto último se
puede prevenir removiendo las cremas con papel tisú luego de, como máximo, 20
minutos de aplicadas, ya que este es el tiempo en el que la piel puede absorber
todos los nutrientes que necesita.
Comenzando un tratamiento natural
Se debe recordar, como primera medida, que estos tratamientos, -que se destacan
también por ser muy sencillos de implementar y por no demandar demasiado
tiempo-, deben ser acompañados por un consumo diario de, por lo menos, tres
litros de agua fresca.
Cara y áreas cercanas
Una máscara rejuvenecedora echa en base a una mezcla de yogur, una cucharada de
miel y unas seis gotas de limón, podrían ser todo lo que su cansino rostro esté
necesitando. Esta máscara debe dejarse en reposo durante 20 minutos, para luego
ser limpiada con agua tibia.
Otra alternativa a esta última opción, especialmente útil para aquellas que
deseen realizar un pulido suave de su rostro, es una máscara elaborada con una
cucharada de aceite vegetal (el mismo que usa para cocinar), y una de un
granulado de azúcar. Mientras que este último elemento es muy beneficioso para
regenerar y desinfectar los tejidos, el aceite será quién se encargará de
esparcirlo bien por sobre todas las áreas del rostro.
La forma aplicar esta fórmula, es simplemente con los dedos, pero focalizando
especialmente en la nariz, el mentón, y la frente, para luego enjuagarlo con
agua corriente. Todo esto, también puede ser aplicado a los codos y rodillas.
En el caso que la piel sea muy seca, la máscara debería consistir en una mezcla
de duraznos aplastados o el jugo de los mismos, junto con una buena dosis de
mayonesa, que contiene muchas proteínas y jugo de limón. Esta mezcla se deberá
dejar reposar durante 10 minutos, para luego remover con agua tibia.
Si el principal problema de la piel de su rostro u otras zonas cercanas son los
tejidos decaídos, podría y también regenerarlos aplicando durante diez minutos
un jugo de uva sobre la piel, lo cual la tensará y cerrará sus poros.
En este sentido, también será útil tratar esas zonas con una cucharadita de
clara de huevo batida, la cual actuará también como máscara tensora, gracias a
la gran cantidad de proteínas que contiene.
Si se desea ganar la máxima firmeza y tonificación para la piel, podrá también
agregar a este último tipo de máscara cuatro zanahorias trituradas y una yema de
huevo, dejando reposar la mezcla durante 20 o 25 minutos.
El problemas específico de las ojeras, también puede ser combatido con toda esta
amplia gama de productos naturales. Para ello, se deberá sumergir unas rodajas
de pepino en leche fría, y luego colocarlas en los ojos durante 10 minutos.
Mediante este tratamiento, la piel de ese área podrá recibir todas las
maravillosas propiedades tonificantes, astringentes y descongestivas del pepino.
Los ojos, por su parte, podrían ser desinflamados mediante cubitos de té de
manzanilla envueltos en gasa, fomentos fríos de tisana de perejil, o rodajas de
papa fresca, siempre con aplicaciones de reducidas de 10 minutos.
Para lograr específicamente un buen cutis, podría realizar una limpieza con una
mezcla de un 50 % de leche y un 50 % agua helada. Gracias a las proteínas de la
leche, se puede reconstituir y descongestionar la piel.
Para el caso que la piel sea demasiado grasa, sería útil limpiarla y humectarla
con una crema natural preparada con yogur y una cucharadita de jugo de limón, la
cual, sin dudas, podrá aclarar el tono apagado de la grasitud.
Piel
Los baños de inmersión con sales marinas, que contienen yodo, son muy útiles
para tonificar toda la piel. En el caso que la piel sea muy sensible, o tenga
algún tipo de sarpullido, seria también muy conveniente agregar al baño una
infusión de té de manzanilla, o de menta, que pueden calmar el sistema nervioso
y la piel, así como también descongestionar esta última.
Media taza de una infusión de tilo y salvia, por cada dos tazas de agua
hirviendo, también podrán ayudar mucho a este objetivo de lograr una apropiada
relajación para el cuerpo y la piel.
Pero en cualquier caso, se debe tener en cuanta que el baño de inmersión no debe
tener una temperatura menor a los 37 grados (lo ideal es 40), y una duración
menor a los 20 minutos.
Por supuesto, no nos olvidamos que mucha gente trabajadora no goza de un tiempo
apropiado para preparar y tomar un baño de inmersión. Pero incluso estas
personas podrían aplicarse una ducha tonificante para la piel.
Para esto, se deberá aplicar sobre la misma piel, una mezcla de aceite vegetal o
bien de almendras, así como también un champú corporal. La misma frotación de la
piel, hará que esta pueda absorber mejor el aceite, gracias a lo cual se podrá
relajar el cuerpo en pocos minutos.
Una vez terminado el baño, lo mejor para poder profundizar este tratamiento de
relajación, será envolverse en una toalla y recostarse sin haberse secado,
durante un lapso aproximado de treinta minutos.
Un punto aparte merecen los pies fatigados. Si bien esto no tiene una relación
directa con la estética corporal, también le queremos señalar que el tratamiento
de baños de inmersión en agua salada, podrá asimismo ser muy útil para
relajarlos y quitar dolores, especialmente si al baño se le agrega unas gotitas
de aceite esencial, ginko biloba, centella asiática, o castaño de la India.
Cabello
También existe una fórmula natural para mejorar la textura y el brillo de pelo.
La misma consiste en mezclar 20 ml de aceite de jojoba, tres gotas de aceite
esencial de sándalo, dos gotas de aceite de geranio y una de aceite de jazmín,
para luego aplicar de la raíz a las puntas del cabello, y dejar actuar durante
15 o 20 minutos, y enjuagar con champú común de baño.
Piernas
Para oxigenar y mejorar las texturas de las piernas, las máscaras de algas
pueden ser lo más apropiado. Para prepararlas, deberá hidratarlas durante unas
tres horas, y recién luego, aplicarlas sobre las zonas afectadas, presionándolas
contra las piernas mediante un microfilm.
Una vez que las deje actuar durante media hora, deberá retirarlas muy
suavemente, siempre esparciendo agua sobre estos vegetales.
Si lo que desea específicamente es borrar las escamas, podrá lograr esto, de
forma completa o parcial, puliendo las mismas con una esponja vegetal embebida
en azúcar negra y miel líquida, para luego aplicar masajes de forma circular,
durante un lapso de diez minutos, y finalmente enjuagar con agua.