Una actitud sana ante la vida, la mejor medicina

El ser humano es un hijo del universo. El se encuentra por consiguiente en comunicación con las fuerzas cósmicas cuando su alma es luminosa y su carácter honesto. Quien quiera alcanzar la armonía con las fuerzas del Espíritu, tiene que transformarse en el vencedor de su naturaleza animal, de sus pasiones y de sus sentimientos humanos. Tiene que romper las cadenas del odio, de la envidia y de la ambición, las cuales impiden a las fuerzas divinas servir y ayudar al hombre.

Quien en base a esto reconoce su situación momentánea y cambia su forma de pensar, se prepara ya hoy para una época en la que quizás no disponga de plantas curativas sanas, ni tampoco medicamentos que puedan ayudarle. Aunque tampoco los medicamentos naturales deberían ser ingeridos imprudentemente, puesto que una actitud sana ante la vida es mejor en algunos casos que remedios naturales o incluso productos farmacéuticos, ya que los pensamientos son fuerzas. Ellos influyen en el cuerpo y lo dirigen, así como también los deseos y la voluntad del ser humano. El cuerpo es influenciado por lo tanto de acuerdo con la intensidad de los pensamientos, sean positivos o negativos.

Quien se deja llevar por sus pensamientos y deseos, quien se ocupa diariamente de sus problemas, pierde la orientación hacia lo noble y bello; se ve sólo como una persona que es incomprendida y sufre. En este estado apático e irritado acoge muchas vibraciones contrarias a la ley divina, pensamientos negativos que en muchos casos son el motivo de que en su interior se haga efectiva una carga que se manifiesta dentro o fuera de la persona como enfermedad o golpe del destino.

Los efectos no dependen del aspecto psíquico, sino del anímico, porque el sistema nervioso, la red que une el cuerpo con el alma, se contrae, lo que disminuye la fuerza vital. Esto produce un acentuado movimiento anímico y bajo ciertas condiciones libera cargas, es decir, causas anímicas que se manifiestan como efecto en el cuerpo. El sistema nervioso, denominado también red nerviosa, es de importancia decisiva en la gestación de malestares, enfermedades y golpes del destino.

Todo aquel que conoce lo anteriormente mencionado, se esmerará en purificar y en mantener puros el alma y el cuerpo de toda sensación, pensamiento o palabra contrarios a las leyes de Dios. A esto corresponde también una alimentación sana-vegetariana, puesto que los efectos en el cuerpo tienen a su vez sus consecuencias en el alma. Así como el hombre piensa, así es el, o así será. El cuerpo del hombre es un cuerpo energético, pues todo es energía y puesto que todo se basa en vibración y lo igual atrae una y otra vez a lo igual. La ley de causa y efecto tiene efecto tanto en el alma como en el hombre. Lo que el hombre piensa y cómo vive, se traduce en el efecto.

Quien no ha practicado ni practica el autocontrol en su vida tampoco se reconoce a sí mismo. El que no se conoce a sí mismo tampoco conoce a su prójimo y no está por lo tanto en condiciones de cambiar su vida. Quien anhela una vida positiva, quien afirma lo bueno y depura sus sentidos, conoce también su cuerpo y puede dirigirlo del modo adecuado.

Todas las dificultades, los problemas y enfermedades tienen un origen anímico. Por esta razón, en las Casas de la Salud de Vida Universal, se da prioridad a este aspecto. Allí el paciente recibe una instrucción para la vida y el médico y el paciente se consideran hermanos y ambos se esmeran en encontrar juntos las causas de la enfermedad, que siempre está en el aspecto anímico.

No obstante toda persona es exhortada a cada instante a recapacitar, es decir, a través de la conciencia o por impulsos de su espíritu protector, es animada a organizar espiritualmente su vida, a pensar positivamente y a ser desinteresada. De esta manera las energías en el ser humano pueden ser armonizadas para estar en condiciones de comunicarse nuevamente con las energías eternas, cósmicas y armoniosas. La comunicación con las fuerzas cósmicas armoniosas produce tanto en el ser humano como en la Tierra paz, armonía y amor.

Quien no vive en unidad con Dios, está en la ley de causa y efecto, en la ley causal y quien viva en esta ley, creará siempre nuevas cusas hasta que despierte en el Espíritu y siga las leyes de la paz, de la armonía y del amor. Las consecuencias que siguen a las causas creadas por los hombres son, como ya se ha dicho, enfermedades, golpes del destino, necesidades y preocupaciones. El ser humano vive tanto tiempo en este circulo vicioso hasta que reconozca que él es un ser cósmico que pertenece a la unidad divina, al Espíritu universal. Si el ser humano empieza entonces a dejar crecer en sí esta unidad cósmica, conociendo la esencia de la vida, que es el Espíritu, reconociéndolo por medio de la realización de las leyes, entonces sanará y por medio de él también el planeta Tierra.

La ley causal dice: lo que hayas hecho al más pequeño de tus hermanos, Me lo has hecho a Mí, al Espíritu en el alma y en el hombre. Dicho de otra manera esto significa que te lo has hecho a ti mismo, pues te apartas del Espíritu de la vida, que es la vida del hombre que es tu prójimo, de los animales y plantas que son tus prójimos de la naturaleza y de la tierra con todas sus formas de vida. La consecuencia puede ser sólo enfermedad, preocupaciones y necesidades.

Quien reconoce la fuerza divina en todo lo que vive y quien puede sentir la vida y reconoce en ella una parte de sí mismo, dará un vuelco positivo a su vida y de esta manera se acercará desinteresadamente a su prójimo, reconociendo su vida en todas las formas de existencia. Quien se reconoce a sí mismo en la naturaleza, ya que cada hombre es un cuerpo natural, llegará a ser poco a poco amable, afectuoso y benevolente con su prójimo.

De la publicación: “Origen y formación de las enfermedades”.

Sabila contra el cancer

Este remedio se le debe a un fraile franciscano. Antes de darles la receta, quiero decirles mi experiencia personal sobre la Bendita Receta. Tengo conocimiento de varias personas que se han curado, después de beber el brebaje, a las cuales les daban menos de un mes de vida, por el padecimiento de diferentes tipos de cánceres terminales. Luego del conocimiento de las virtudes de este medicamento totalmente natural, me he propuesto hacerlo circular, por esta vía, para que cualquier persona que tenga un amigo, pariente relacionado con esta terrible enfermedad prepare la receta y se lo de a tomar. Ya verán el resultado a la semana de estar tomándolo, se los aseguro, es algo que trabaja rápidamente.

La Receta es: ·

1/2 kilo o litro de miel pura de abejas ·

Dos(2) hojas grandes o tres(3) pequeñas de la planta llamada Sábila (en otros países se conoce como ALOE) ·

Tres (3) cucharadas de coñac, whisky, tequila o aguardiente (esto se usa como vaso dilatador).

Se le quita el polvo y las espinas a la hoja de Sábila, se cortan éstas en pequeños trozos, luego se introducen todos los elementos, antes citados, en una batidora eléctrica o licuadora. Se bate hasta que se vea que se forma una pasta viscosa. Ya esta lista para tomar. Se puede dejar fuera de la nevera o ponerse en el refrigerador, al gusto de cada cual. No debe quitarle la cáscara a la Sábila, ni colar el remedio.
Fray Romano dice que debe tomarse una cucharada grande, tres(3) veces por día, 15 minutos antes de cada comida. Esto debe hacerse por 10 días seguidos. Fray Romano aconseja agitar el frasco antes de cada toma. El fraile advierte que si después de haber tomado la bebida salen abcesos en la piel, esto es buen síntoma. Continúa diciendo que si después de la primera toma no se han obtenidos los resultados deseados, repetir después de haberse hecho los exámenes pertinentes a ver si el tumor no ha cedido, beber 4 veces más, hasta la curación total.

Desde hace seis(6) años que el fraile está usando esta receta, gratuita, con óptimos resultados. Ha curado a varias decenas de personas en Belén y sus alrededores. El dice que no sólo cura el cáncer, sino que también lo previene. Cura el cáncer de la piel, del cerebro, del pulmón, de la próstata, la leucemia, etc, etc.....
También cuenta que últimamente ha curado a una religiosa italiana de 29 años, enferma de esclerosis. El que desee un testimonio de uno que estaba desahuciado de cáncer pulmonar, puede contactar al Sr. Fausto Pimentel, en Santo Domingo, Republica Dominicana al teléfono: (809) 247-2316. Este señor es el que publicó lo que he contado más arriba, como agradecimiento a la vida por haberse curado cuando sólo le daban pocos días de vida.

Por mi parte, como dije anteriormente, tengo testimonios de otras personas que tambíen se han curado al igual que el Sr. Pimentel.

Cabe hacer mención que no solo es para curar el cáncer, es un restaurador de células natural , y refuerza nuestro sistema inmunológico. Ojalá sepamos de Testimonios

Por favor haga circular esto.

De la sábila y sus derivados.

http://estampas.eud.com

http://www.directomed.com/articulo/art/apuntesSaludables/sabila.asp
El "milagro" envasado
Lisseth Boon
Fotos: Guadalupe Lau

Entre las pegajosas pencas del aloe vera y las pastillas, el jugo o las cremas procesadas existe mucho terreno que zanjar. La efectividad de los productos elaborados con base de esta nutritiva planta depende del procedimiento seguido y de la variedad utilizada de esta gran familia, que agrupa unas 250 especies en todo el mundo.

Hoy más que nunca, la sábila se ha ganado un lugar importante dentro de los difundidos tratamientos naturistas y las terapias alternativas. Este reconocimiento de alcance mundial se fundamenta, sobre todo, en las investigaciones científicas que han avalado sus beneficios curativos, cosméticos y alimenticios. De igual manera en el lanzamiento de un sinnúmero de productos derivados de esta planta originaria de Africa, que ha facilitado su aplicación y alcance masivo.
Pero sus inestimables atributos no son herencia de nuestros antecesores inmediatos. Quizá nuestros abuelos nunca imaginaron que cuando extraían el cristal de sábila para aplicarlo a una quemadura o beberlo mezclado con frutas con el fin de calmar la tos, estaban repitiendo fórmulas practicadas desde tiempos bíblicos.

Alrededor del año 2000 a.C, los egipcios le otorgaban poderes divinos, mientras que los chinos la llamaban "planta medicinal" y los africanos "vegetal para quemaduras". En tanto que los nativos de América la identificaban en sus lenguas como "la que sana por sí misma".

La sábila o aloe vera (nombre botánico) forma parte de la extensa familia de las liláceas (la misma a la que pertenecen la cebolla y el ajo), que agrupa a unas 250 especies diferentes que crecen en regiones secas de Africa, Asia, Europa y América. Pero sólo cuatro son estimadas por su valor nutricional para los humanos y animales. Y de ellas, la Aloe Barbadensis Miller es la más aprovechada por la industria alimentaria y de cosméticos. La palabra se deriva del árabe alloeh, que significa "sustancia amarga y brillante".

Todo en una hoja

La "magia" de la sábila no se encuentra en la acción de un sólo ingrediente, sino más bien en la sinergia que se produce entre varios componentes. A esta conclusión llegaron finalmente los científicos después de décadas de estudio acerca de las propiedades de la aloe vera y sus beneficios para la salud humana.

Entre sus elementos químicos y nutritivos se mencionan:

Aminoácidos: (aporta 20 de los 22 que requiere el organismo) licina, valina, leucina, fenilanina, metiocina, cobre y ácido fólico, entre otros.

Minerales: calcio, potasio, sodio, manganeso, zinc, cobre, hierro y magnesio.

Vitaminas: A, B1, B2, B6, C y B12.

Polisacaridos: celulosa, glucosa, galactosa, xilosa, arabinosa, acetilmanose (acemannan).

Prostanglandinas y ácidos grasos: acido-gamma-linoleico.

Enzimas: oxodasa, aminalasa, catalasa, lipasa, fosfatasa alcalina.

Antraquinones: aloin, barbaloin y ácido aloético.
El conjunto de estas sustancias ejerce una función analgésica, desinflamante, antialérgica, cicatrizante, digestiva y antibiótica.

Fama sustentada

La sábila se ha ganado el apelativo de "planta milagrosa" por los numerosos beneficios que aportan los aproximadamente 200 elementos naturales que la componen. Entre sus aplicaciones más conocidas, se mencionan la regularización del sistema digestivo, su acción cicatrizante y anti-inflamatoria. Su utilidad en el campo de la cosmética y la alimentación (por su rico aporte de vitaminas) incrementa su valor integral en el mercado internacional.
Sin embargo, las propiedades de esta planta son tan durables como una "flor de un día". Al cabo de unas tres o cuatro horas de haber cortado las verdes pencas de la sábila, el poder curativo de su gelatinoso cristal se habrá esfumado por completo. Sólo los procesamientos industriales adecuados garantizan la vigencia de sus cualidades terapéuticas y cosméticas.

Algunas empresas tanto nacionales como extranjeras han lanzado una serie de productos derivados del aloe vera que solucionan la incomodidad que representa para algunos la extracción del gel y su sabor original poco grato. Sin embargo, no siempre se han regido por las transformaciones más adecuadas para perpetuar la potencia y efectividad de sus elementos.

En primer lugar, hay que cerciorarse de que el producto -sean cápsulas, cremas o jugos -sean derivados de la gelatina de la especie Aloe Barbadensis Miller, que según los especialistas reúne las propiedades óptimas para el aprovechamiento humano. Muchos artículos están hechos con las conchas de las hojas que, si bien no generan efectos secundarios, no aportan beneficio alguno al incauto consumidor. Es más, muchas veces contienen un componente líquido de la sábila llamado aloína, que generalmente produce efectos tóxicos.

Igualmente, es importante saber si la materia prima (cristal de sábila) fue estabilizada mediante la tecnología conocida como liofilización, que utiliza frecuentemente la industria para sintetizar alimentos por medio de bajas temperaturas. Los procesos basados en altos grados de calor terminan por degradar los elementos activos de su estado original.

Pero nunca está de más tener una planta de sábila en casa. Después de todo, no requiere de muchos cuidados: sólo un lugar soleado y un poco de agua una vez a la semana. Para utilizarla, se cortan las pencas más viejas ya que sus principios activos se concentran mejor después de dos años. También, de esta manera, la planta no pierde su estética.

Seguido, se quita la corteza verde de la hoja como si fuera una papa y se tritura el cristal en un mortero o una batidora hasta obtener una sustancia semisólida y gelatinosa, que luego será añadida a otras mezclas destinadas a tratamientos de belleza o remedios caseros.

¿Dónde se consiguen?

La mayoría de los productos derivados de la sábila se consiguen en las tiendas naturistas y farmacias. Entre hierbas, galletas integrales y pastillas con "poderes" curativos, es posible encontrar las famosas cápsulas de aloe vera para la constipación o el jugo extraído del cristal.

También, en los estantes de supermercados y perfumerías el símbolo inconfundible de esta planta cada vez está más presente en artículos cosméticos, como champúes, acondicionadores, cremas faciales, pañales y tintes para cabello.

Existen otros productos, como los de Forever Living de Venezuela que sólo pueden ser adquiridos mediante distribuidores independientes. La persona interesada puede dirigirse hasta la sede de esta compañía estadounidense ubicada en la Florida. Pero de esta forma, es necesario invertir un monto mínimo de 75 mil bolívares (más el IVA). Sin embargo, el cliente puede contactar a alguno de los vendedores y así comprar algunos de los artículos que ofrece su extenso catálogo, que incluye desde pastas dentales hasta cremas rejuvenecedoras.

Los mil y un usos

Algunas aplicaciones

Acné
Manchas de la piel
Dermatitis
Ulceras y gastritis
Estreñimiento
Colitis
Cálculos renales
Alta presión sanguínea
Diabetes
Asma
Tos
Cirrosis hepática
Artritis

Una enfermedad es también una ayuda valiosa

Ya Paracelso sabía que toda curación viene de dentro

De la misma manera que una forma negativa de pensar y vivir influye sobre el cuerpo y lo enferma, así también una forma de pensar y vivir positiva puede aliviar, curar y proporcionar salud; pues si pensamos positiva, desinteresadamente, es decir de forma divina, nos comunicamos con las fuerzas divinas y como consecuencia de ello las energías divinas pueden fluir incrementadamente al alma y finalmente también al cuerpo. Pensar y vivir positivamente es la clave para la salud interna y externa.

Ciertamente es bueno ayudar a un cuerpo debilitado y enfermo con remedios médicos, por ejemplo con medicinas naturales, para que los mecanismos de autocuración que se han paralizado, vuelvan a activarse y el cuerpo reciba un apoyo adicional. Pero para conseguir una curación verdadera, profunda y permanente, es preciso eliminar las causas de la enfermedad, las causas internas que llevaron a que el cuerpo enfermara. Toda sanación viene desde el interior, esto ya lo sabía Paracelso. La condición para ello es que el enfermo desee reconocer y dejar el comportamiento erróneo causante de su enfermedad. Cada enfermedad y cada malestar corporal nos quieren decir algo.

Las molestias y los síntomas son indicaciones para encontrar la raíz, que es el complejo de energía negativa que impide que fluyan las fuerzas espirituales en el organismo. Por eso una enfermedad del cuerpo puede ser una ayuda valiosa para buscar la raíz de lo que se opone a la armonía en nosotros y limita la eficacia de las fuerzas etéreas. El auto-reconocimiento es entonces el primar paso para la mejoría. Esto es válido en el sentido ético y repercute también en el transcurso posterior de la salud.

Una vez que hayamos reconocido las causas negativas que han conducido a la enfermedad y que hayamos visto nuestro comportamiento erróneo, se trata de borrarlo, es decir, transformarlo. Si lo queremos sinceramente porque nos duelen nuestros actos –y no en primer lugar porque queremos curarnos-, entonces sentiremos una sensación de arrepentimiento en nosotros y nos propondremos cambiar el comportamiento negativo y no volver a repetirlo.

Dios quiere que estemos sanos, fuertes, dinámicos y libres, pues somos nosotros mismos los que causamos lo contrario con nuestros pensamientos negativos. El es también la fuerza sanadora, el espíritu liberador en nosotros que nos quiere regalar alivio y curación. Los sanadores naturistas, como Paracelso o Hidelgarda de Bingen, sabían –igual que la humanidad de hoy a través de las manifestaciones actuales de Dios en Vida Universal- acerca del denominado Médico y Sanador Interno. Es el Espíritu de Cristo en nosotros, la luz redentora que vive en cada uno.

Podemos entregar todo lo que hemos reconocido de negativo a esta luz liberadora y sanadora en nosotros y además pedir a Cristo por su transformación. También podemos llevarle nuestros dolores y molestias físicas y ofrecerle llenos de confianza el deseo íntimo de alivio y sanación.

El, el Médico y Sanador Interno, quiere volverse activo en nosotros. Sin embargo, debemos dejarle actuar. Esto significa para nosotros reconocer primero nuestro comportamiento erróneo y abandonarlo con Su fuerza, y orientarnos a continuación a El mediante una forma de pensar y vivir positivas. Entonces la fuerza de Cristo puede refortalecerse en nosotros de manera incrementada, aliviando y sanando. Deberíamos no obstante ser siempre conscientes de que la “sanación interna” precede a la sanación externa, es decir a la eliminación de la causa anímica. Por eso, el mero tratamiento de los síntomas no puede traer nunca como consecuencia una curación verdadera y permanente.

Dios mira primero por la sanación del alma. Por eso hay que eliminar primero las cargas correspondientes y transformar las causas y complejos de energía negativa en fuerzas positivas. Sólo entonces puede producirse una verdadera curación del cuerpo. Esto significa que sí que podemos tener esperanzas de que el cuerpo se alivie y se cure; sin embargo, no debemos albergar expectativas. Nosotros, los seres humanos, no captamos lo que es bueno para nuestra evolución interna ya que podría existir una culpa grave del alma. Entonces la enfermedad habrá de ser soportada según las circunstancias, porque esto es bueno para la madurez, la purificación e iluminación del alma.

Cada ser humano viene a esta Tierra con un determinado programa anímico o de vida. Cuando este programa ha transcurrido, puede ser que la muerte física se presente a continuación, lo que indica que es posible que el karma de una persona haya sido eliminado y precisamente por eso, el cuerpo muere. Por eso Dios considera primero la salud del alma, o sea la sanación interna. Cuanto más se libere el alma de las cargas que la persona ha ido causando con su forma negativa de pensar y vivir, tanto más intensivamente pueden las fuerzas del espíritu alimentar el cuerpo físico con energía espiritual y así poder sanar el cuerpo poco a poco, pues entonces las células y los órganos son vivificados de nuevo con la fuerza espiritual de Dios, con la luz divina alimentadora y mantenedora.

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Juvenil es aquel que acepta su edad

Es una ley de la naturaleza que el rendi­mien­to del cuerpo va cediendo con los años. Sin em­bargo, el es­píritu permanece despierto y per­manece vivo en lo más interno de la persona. Quien no haya dejado nun­ca de exigirse a sí mis­mo, considerando y aceptando los acon­teci­mien­tos del día como tareas y como pasos de apren­di­zaje, en la edad avanzada encontrará una reno­vación espiritual y experimentará la reali­dad, con la que se gana vida.

Nunca es demasiado tarde para encontrar lo bueno en uno mismo, pues la vida no viene des­de el exterior, sino desde el interior. La verda­dera vida nos regala paz y certeza internas, que enriquecen en calidad de vida a la persona. El entender, analizar y vivir el día otorga seguridad interna y fascinación. Este el camino hacia el Rei­no de Dios, pues toda persona es sólo huésped en esta Tierra.

Si las personas jóvenes también piensan que disponen de muchos años para reflexionar sobre la vida y sobre la vejez, sería aconsejable de vez en cuan­do reflexionar en que para cada uno ven­drá la hora en la que el alma partirá de la Tierra. Nadie sabe cuándo llegará ese instante, si será en los años de juventud o en la vejez. Quien con­­sidere esto, ya en los años de juventud se pre­­gun­tará qué significa el crecer y el madurar espi­ritualmente.

Jesús, el Cristo, da a jóvenes y mayores una ayu­da inapreciable que cualquiera puede com­prender: Lo que no quieres que te hagan a ti, no se lo hagas tampoco tú a nadie. La vida de quien tome en cuenta esta genial regla para la vida, la integre en su forma de pensar y de comportarse, haciendo que ésta se convierta en modelo para su vida, será una vida rica en expe­rien­cias. Los sen­tidos, el talante y el estilo de vida de quien se atenga a esta enseñanza, se irán volviendo más finos. En su mundo de pensamientos se pon­­­drán entonces de manifiesto las sabidurías de vida que ha­cen que la vida sea más rica. Las personas que aplican esta regla para la vida nun­ca se sentirán carentes de hogar, y en la vejez tampoco se vol­verán tristes ni amar­gadas, en es­pera de la hora de su muerte. Quien llena su vida terrenal con las reglas para la vida de Jesús, el Cristo, puede decir: la vida es im­perecedera. En Cristo soy vida eterna.

Es ley natural que la juventud se acabe. Sin em­­bargo, el ser juvenil es propio de las personas de edad que en su juventud comprendieron que envejecer en ningún caso significa ser viejo y que marchitarse en ningún caso significa debi­lidad mental. Aunque con los años el vigor del cuer­po vaya cediendo, el Es­píritu eterno no se ve afec­tado por ello.

Un consejo para las personas jóvenes: ¡Nunca dejéis de aprender! Precisamente las personas jóvenes añoran libertad y felicidad. El tesoro que nos regala estas joyas a la larga no se puede en­contrar en este mundo. Toda búsqueda en el mun­do es un riesgo y en algún momento con­ducirá al desengaño. La felicidad que uno busca en el mundo, y que al fin cree haber encontrado, se puede comparar con un espejismo: uno se ale­gra de caminar hacia un maravilloso oasis, se imagina tal vez cómo uno descansa y se re­con­forta bajo el techo de hojas de las palmeras, cre­yendo en­contrar allí su hogar. Pero apenas uno cree poder tocar con las propias manos el lu­gar de la felicidad, el su­pues­to oasis empieza ya a des­vanecerse, resultando ser una imagen en­gañosa, una apariencia.

De ahí el consejo de que la felicidad y la liber­tad se deben encontrar en el interior. La apli­ca­ción de la regla de oro para la vida de Je­sús, el Cris­to, es el ca­mino hacia el tesoro, que es la ver­dadera vida. Así Dios, la Vida, es la llave para alcanzar la sabiduría y la justicia. Esto vale tanto para las personas jóvenes como también para las personas de edad media, así como tam­bién para las personas mayores. Quien haya com­prendido el sentido de la vida, nunca clau­dicará, ni en la juventud ni en la vejez.

La verdadera vida, que también puede ser de­no­minada unidad, tiene un cierto sentido co­munitario. Quien aspira a una vida comunitaria y a la unidad, quien en su vida terrenal tiene en cuenta la regla de oro para la vida, no se pro­nun­­ciará contra otras per­so­nas; tampoco matará ningún animal, ni comerá la carne de un animal, ni actuará con violencia contra la Madre Tierra. Las personas que tienen esta cons­cien­cia, no se­rán seres solitarios, sino que hasta la edad avan­zada saborearán la dulzura de la vida interna y llenarán así sus días, que entonces verda­dera­mente estarán llenos de mucha, mucha vida.

No importa en qué edad nos encontremos: si nos desarrollamos espiritualmente, no desapro­vecha­remos nada. Todo lo contrario: ganaremos en fuerza vital, por­­que vivimos. El corazón de quien en su juventud llenó su cora­zón con las ri­quezas de la vida, seguirá la­tiendo con pulso juvenil también en la vejez.

El mundo podría sanar si cada vez más per­so­nas aprendiesen a estar con ambos pies sobre la tierra, y con «la cabeza», con el corazón, más cer­ca del Cielo. Nosotros los seres humanos esta­mos en la Tierra para aprender y para recorrer nuestro camino en la vida, el cual nos conduce a la madurez interna y a estar aler­­tas. El estar aten­to y la sabiduría la alcanza sólo aquel que en­cuentra paso a paso el camino hacia la cons­cien­cia de que la vida es el tesoro de la eter­nidad, y que sólo el Espíritu puede iluminar el alma y es el que mantiene joven al cuerpo.

Maite Valderrama
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Para estar sanos, ¡pensar sanamente!

Dios desea que estemos sanos. Si deseamos vivir sanos, debemos ante todo primero pensar sanamente; pues muchos opinan que vivir saludablemente significa comer saludablemente. Con ello se olvidan frecuentemente del sentir sanamente y de los pensamientos sanos, es decir positivos. Se trata de tener sensaciones y pensamientos saludables, es decir, del agrado de Dios y sólo decir y hacer lo que es del agrado de Dios.
No deberíamos tan sólo hablar de salud, sino también sentir y pensar positivamente. ¡De nada sirve afirmar nuestra salud y hablar sobre la salud, y por detrás –en nuestras sensaciones y pensamientos- tener miedo de una enfermedad!. Tenemos que dejarnos traspasar totalmente por las fuerzas positivas; ¡entonces se vuelven además activas en nosotros y producen lo que es bueno para nosotros!

Si sentimos y pensamos positivamente, si hablamos de la salud y vivimos en el instante, escogeremos también nuestros alimentos correspondientemente, porque la energía del día nos comunicará a través de nuestros órganos qué sustancias reconstituyentes necesitan éstos ese día. Ellos se comunicarán luego a través de nuestros sentidos y a través de nuestros nervios del gusto y nos mostrarán con qué alimentos y cantidades hemos de nutrirlos.

Si vivimos en el día, el cual empieza con el instante, se nos mostrará todo lo que sea bueno para nuestra alma y también para nuestro cuerpo. Entonces en todo lo que se nos presente –sea en la indisposición o en la enfermedad, en la conversación o en el trabajo- encontraremos el germen de lo bueno. Si nos basamos en él se desarrollará también lo que sea bueno para nosotros, pues con las fuerzas positivas afrontaremos y llevaremos a cabo lo que conduzca a lo bueno, ya que estaremos aliados con Dios, la energía positiva.

Esto es válido para toda situación de la vida –sea que estemos sanos o enfermos, sea que para con nuestros semejantes estemos en una actitud pacífica o de enemistad, sea que vivamos dificultades, sea que estemos sufriendo golpes del destino o que vivamos libres de toda preocupación-. ¡En todo está lo bueno! Si hallamos el germen de lo bueno y nos basamos en él, también nos irá bien, y lo contrario a la ley divina se transformará paulatinamente en positivo -¡pues Dios ayuda!.

Sin embargo, si tenemos miedo a enfermedades, preocupaciones y sufrimiento, de ese modo degradamos las energías positivas volviéndolas negativas. Como ya he descrito, con ello creamos nuestras formas de pensamientos destructivas –esos peligrosos robots, que somos nosotros mismos.

Hagámonos por consiguiente conscientes de que el peligro no viene de fuera: viene de nosotros mismos y nos influencia a nosotros mismos. Sólo puede recaer sobre nosotros lo que nosotros mismos tenemos en nosotros. Aunque en el mundo acechen aún muchos peligros –si no tenemos algo igual o parecido en nosotros, tampoco atraeremos esos peligros-. No pueden hacernos nada, salvo que para ello hayamos creado la fuerza de atracción en nuestra alma. Podemos consiguientemente con nuestros pensamientos negativos hacer surgir en y sobre nuestro cuerpo enfermedad y padecimiento o provocar sufrimiento y golpes del destino. Por otra parte, a través de una forma positiva de sentir, pensar, hablar y obrar producimos en nosotros salud, armonía interna, alegría, paz, felicidad y satisfacción. Vemos por tanto que los pensamientos son fuerzas. Lo que pensamos y cómo pensamos –ambas cosas retornan a nosotros, el emisor.

También en este contexto entendemos la ley de siembra y cosecha: “lo que siembres, cosecharás”. Expresado de otra manera: cada causa tiene su efecto. La causa es la siembra –el efecto es el fruto. Comprendemos por tanto que únicamente nosotros somos los causantes de nuestras enfermedades, sufrimientos y golpes del destino –no nuestros semejantes o tal vez Dios.

Pensemos que cuando no damos la vuelta a tiempo... ¡el destino sigue su curso!. Con nuestra forma de pensar contraria a la ley divina, sin rumbo fijo, podemos fortalecer analogías, es decir, cargas de nuestra alma, o construirlas de nuevo.

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Limpiar riñones

Pasan los años y nuestros riñones siempre están filtrando la sangre, quitando la Sal, el veneno, cualquier cosa dañina que entre en nuestro sistema. Con el tiempo la sal se acumula y esto necesita un tratamiento de limpieza, y ¿cómo vamos a Deshacernos de esto ?

Es muy sencillo, primero tome un puñado de perejil y lávelo muy bien, después córtelo en pedazos pequeños y póngalo en una olla, agregue agua limpia (1 litro) y hiérvalo por diez minutos, déjelo enfriar, cuélelo en una botella limpia y póngalo en el refrigerador.

Tome un vaso diariamente y verá que toda la sal y el veneno acumulado empieza a salir de su riñón al orinar. El Perejil es conocido como el mejor tratamiento para limpiar los riñones y es natural.

Propiedades y elementos nutritivos del perejil:

- Es un potente antioxidante: rejuvenece la piel
- Contiene betacaroteno
- Rico en minerales como calcio,fósforo, hierro y azufre.
- Rico en clorofila: combate el mal aliento, ayuda a depurar el cuerpo de toxinas y grasa excesiva.
- Rico en vitamina C: previene el cáncer, los problemas cardíacos y las cataratas e infecciones, y ayuda a fortalecer el sistema inmune del cuerpo.
- Por ser rico en calcio, es muy adecuado en dietas para combatir y prevenir la osteoporosis y durante la menopausia. Es muy benéfico para los niños y deportistas.
- Es diurético: ayuda a eliminar líquidos en forma natural. Por esta cualidad se utiliza en dietas para tratar hipertensión y para la salud de los riñones.
- Su alto contenido en vitaminas y minerales lo hace ideal para combatir y prevenir anemia, anorexia, debilidad general, fatiga, cansancio físico y mental.
- Ideal para fortalecer el cabello y las uñas.
- Muy bueno para combatir problemas de la piel.
- Útil contra las úlceras
- Del perejil se extrae un líquido aceitoso llamado Apiol, el cual se usa contra las fiebres intermitentes y las neuralgias.

Comer carne nos hace enfermar

Muchos expertos versan sobre la teoría más extendida que es aquella que defiende la necesidad de comer de todo, otros alaban las ventajas de la dieta mediterránea, sin embargo pocos se hacen eco del peligro que supone para la salud comer carne. Posiblemente porque el poderoso mercado cárnico evita desvelar que consumir demasiado embutido, pescado y carne es un factor de riesgo para muchas enfermedades. La carne es desde el punto de vista de la fisiología dietética un alimento innecesario. Hoy día los expertos ya no dudan de que la alimentación vegetariana ofrece un suministro óptimo de las necesidades alimentarias, lo que vale para todas las edades. En algunas enfermedades, como por ejemplo la tensión alta, reuma, trastornos del metabolismo, la forma de vida vegetariana es una de las medidas terapéuticas más razonables que existen. Cómo lo quiera hacer cada uno con su dieta queda a su elección, sin embargo cada uno debería conocer las consecuencias que la mala o buena alimentación lleva consigo.

La carne ocasiona diabetes porque un elevado suministro de lipoácidos saturados puede llevar a una resistencia a la insulina y favorecer la aparición de enfermedades producidas por el azúcar (diabetes melitus). Por lo general los productos animales contienen lipoácidos saturados. La carne ocasiona también obesidad porque los lipoácidos saturados favorecen la obesidad y ésta es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, infarto de miocardio, ataques cardíacos, dificultades de riego sanguíneo, entre otras muchas más. Además la carne perjudica a los huesos ya que los productos cárnicos contienen una media de mayor cantidad de fósforo que de calcio y esto tiene como consecuencia una mayor eliminación de calcio de los huesos. Tal como han demostrado algunos estudios, existe una relación estrecha entre una elevada absorción de fosfato con la alimentación y un mayor riesgo de osteoporosis y fracturas óseas.

La carne es un factor de riesgo para el cáncer. El NIH, la mayor institución mundial para la investigación médica, constató en 2001 un mayor riesgo de cáncer por el consumo de carne roja. Argentina y Uruguay pertenecen a los mayores consumidores de carne de vacuno del mundo, y al mismo tiempo se cuentan también entre los países de mayor cuota de cáncer de pecho y de intestino. De un estudio de la universidad de Minnesota que fue publicada en septiembre de 2002, se pone en relieve que el consumo de carne roja frita fomenta la aparición de cáncer de páncreas.

Sin olvidar que la carne fomenta infecciones y dolores puesto que los productos animales contienen ácido aráquido, de lo que se forman substancias infecciosas. Estas substancias pueden conducir a la aparición de neurodermitis, infecciones del intestino delgado y grueso, asma, artritis, artrosis y reuma. Y para terminar hay que decir que la carne favorece el infarto cardíaco y las arteriosclerosis: Un elevado suministro de hierro, como el que lleva consigo el consumo de carne roja, es una peligrosa fuente para los radicales libres que perjudican los vasos sanguíneos. Con esto, especialmente en los hombres, se eleva el riesgo de infarto cardíaco.

Las verduras, frutas y cereales son fuerzas de vida que se pueden saborear. Con estos dones de la naturaleza es fácil renunciar a la peligrosa carne. No por casualidad muchas personas famosas vivieron como vegetarianos, como por ejemplo Sócrates, Platón, Darwin y Tolstoi, Nietzsche, Gandhi y Albert Einstein.

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Las propiedades del limon

El Limón (Citrus limonun Risso, Citrus limon (L.) Burm., Citrus medica) es un producto milagroso para matar las células cancerosas. Es 10,000 veces más potente que la quimioterapia. ¿Por qué no estamos enterados de ello? Porque existen organizaciones interesadas en encontrar una versión sintética, que les permita obtener fabulosas utilidades. Así que de ahora en delante usted puede ayudar a un amigo que lo necesite, haciéndole saber que le conviene beber jugo de limón para prevenir la enfermedad. Su sabor es agradable. Y por supuesto no produce los horribles efectos de la quimioterapia. Y sí tiene la posibilidad de hacerlo, plante un árbol de limón en su patio o jardín. Todas sus partes son útiles.

La próxima vez que usted quiera beber un jugo, pídelo de limón natural sin preservantes.

¿Cuántas personas mueren mientras este secreto ha estado celosamente guardado para no poner en riegos las utilidades multimillonarias de grandes corporaciones?

Como usted bien lo sabe el árbol de limón es bajo. No ocupa mucho espacio, Se le conoce con el nombre de Limonero, limón, lima, limoeiro (gal.), llimoner (cat.), limoiaritz (eusk.).

La fruta es un cítrico que viene en diferentes presentaciones su pulpa se la puede comer directamente o se la emplea normalmente, para elaborar bebidas, sorbetes, dulces etc.

El interés de esta planta se debe a sus fuertes efectos anti cancerígenos. Y aunque se le atribuyen muchas más propiedades, lo más interesante de ella es el efecto que produce sobre los quistes y los tumores. Esta planta es un remedio de cáncer probado para los cánceres de
todos los tipos. Hay quienes afirman que es de gran utilidad en todas las variantes del cáncer.


Se la considera además como un agente anti-microbial de amplio espectro contra las infecciones bacterianas y por hongos; es eficaz contra los parásitos internos y los gusanos, regula la tensión arterial alta y es antidepresiva, combate la tensión y los desórdenes nerviosos.

La fuente de esta información es fascinante: procede de uno de los fabricantes de medicinas más grandes del mundo, quien afirma que después de más de 20 pruebas de laboratorio, realizadas a partir de 1970 los extractos revelaron que:

Destruye las células malignas en 12 tipos de cáncer, incluyendo el de colon, de pecho, de próstata, de pulmón y del páncreas…

Los compuestos de este árbol demostraron actuar 10,000 veces mejor retardando el crecimiento de las células de cáncer que el producto Adriamycin, una droga quimioterapéutica, normalmente usada en el mundo.

Y lo que es todavía más asombroso: este tipo de terapia, con el extracto de limón, destruye tan sólo las malignas células del cáncer y no afecta las células sanas.

Instituto de Ciencias de la Salud , L.L.C. 819 N. Charles Street Baltimore, MD 1201

El estrés es un enemigo que podemos vencer

El estrés es un obstáculo que millones de personas de todas las edades sufren en el camino a una vida plena. La sobredosis de presiones diarias en el trabajo, la aparición de enfermedades, o preocupaciones provocadoras de desilusiones agudas, pueden causar un desequilibrio en nuestra forma de vida.

Las mejores formas de combatirlo comienzan por calmarse emocionalmente y comenzar a tratar las zonas mas afectadas, que en general son cuello y espalda.

Técnicas sencillas para relajarse y descontracturarse

- Una forma de ejercitar esta cura es poniéndose cómoda y respirar profunda, suave, lenta y tranquilamente durante 10 segundos.

Masajearse la nuca con la punta de los dedos, apoyando las yemas contra la base y apretando. luego hacer movimientos circulares ascendentes con las manos opuestas, durante un periodo prudencial que usted mismo puede determinar.

- Para la espalda, la mejor forma de descontracturarse es acostándose boca abajo y aflojando brazos sobre una superficie preferentemente dura.

Otra persona debe masajear con los dedos de las manos, toda su espalda, presionando alternadamente y apoyando las palmas sobre la base de la espalda y subiendo con presión hacia la nuca.

- Acostado boca arriba, con las rodillas y los pies juntos, levante el brazo derecho por encima de la cabeza, con la palma de la mano hacia arriba.

El otro brazo déjelo estirado a lo largo del cuerpo con la palma hacia abajo. Mantenga esta posición durante 10 segundos.
Repita este ejercicio 4 veces. Después haga lo mismo con el brazo izquierdo.

Otro factor estresante es la mala alimentación. Es imprescindible entonces cuidar este aspecto no solo en la prevención, sino también en la cura. Es mas fácil luchar contra el estrés, con una buena base alimenticia y las fuerzas necesarias para hacer los esfuerzos requeridos.

Para las personas con poco apetito durante la mañana (el desayuno es la comida más importante), se recomienda tomar jugo de naranja exprimido, que levanta el ánimo, "abre el estomago", aporta vitamina C pura para el sistema inmunológico, y aumenta el nivel de azúcar en la sangre.

Y otra bebida beneficiosa es el agua... sí, simplemente el agua. Evita la deshidratación que impacta directamente en el estado de ánimo y sobre las energías reservadas para todo lo cotidiano.

El mejor amigo del estrés es el desgano y la falta de energía, combatirlo depende de nosotros mismos, y estar concientes es el comienzo de toda lucha.

Meditación y Yoga

La postura ha de ser cómoda, ya que centrar la mente se hace más difícil si hay molestia o dolor.

Sobre uno o más almohadones duros (no sirven los blandos, pero una manta plegada y enrollada puede servirnos transitoriamente) colocados sobre moqueta, una manta o cualquier superficie suave se sienta uno en la postura del cuarto de loto (pie derecho sobre pantorrilla izquierda) de forma que las rodillas se apoyen firmemente en el suelo.

La columna vertebral recta, la pelvis hacia adelante, la cabeza alta con la nariz levemente hacia abajo .Todo esto es muy importante ya que facilita la circulación del chi o energia vital a traves de la espalda, optimizando así todas las funciones vitales.(Esta cuestión sera ampliamente tratada en el apartado El Yoga Integral )

La mano izquierda sobre la derecha y los pulgares tocándose, todo reposando sobre el regazo.

Los hombros han de estar relajados y "caídos"

Los ojos cerrados y la lengua contra el paladar, con el rostro distendido.

Hemos de sentirnos sólidamente sentados...como una montaña, plantados aquí y ahora, en la eternidad. Cabe mencionar como dato curioso que estas tecnicas de relajamiento las usan algunos jugadores de texas holdem poker tanto en vivo como en poker online antes de partidas largas y extenuantes.
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